“Que pocas cosas duelen. Digamos, por ejemplo,
que se puede no amar de repente y no duele.
Duele el amor si pasa
hirviendo por las venas.
Duele la soledad,
latigazo de hielo.
El desamor no duele. Es visita esperada.
No duele el desencanto. Es tan sólo algo incómodo.
Somos así, mortales
irremediablemente,
sin duda acostumbrados
a que todo termine. “
http://www.poemariodemujeres.com
jueves, mayo 26, 2011
lunes, mayo 23, 2011
Unos ojos…
Unos ojos como los muertos
sin brillo pero misteriosos
Unos ojos como la agonía
vivaces, implacables
al fin vencedores
Unos ojos desenfrenados
como huracanes sin piedad
Unos ojos abrumadores
descorteses… con repudio de mirar
Unos ojos tentadores, carnales
al fin solo instantes
Unos ojos mutilantes, cortantes de raíz
Unos ojos mentirosos un tinte hoy
mañana otro
Unos ojos tristes esos me los reclamo yo…
domingo, abril 24, 2011
Labios…

Detrás de los labios
hay recuerdos
hay caricias
hay lagrimas
y algunas sonrisas
Detrás de los labios
está la palabra
la oración
el verbo
Detrás de los labios
hay sentimientos
hay silencios
Delante de los labios rojos
esta tú recuerdo…
domingo, marzo 27, 2011
Muñeca...

Hacer muñecas no es fácil, que no sean de juego, ni de adorno, que sean muñecas de realidad… estén vestidas de vestidos de retazos de vivencias aprendidas, de ojos de huracanes de lagrimas y al mismo tiempo un brillo de esperanza…
brazos que se puedan poner como si nada y que nuestros padres o hermanos nos de una manito cuando se nos atasquen…
Que aun mugrienta y despelucada sea la muñeca de nuestros sueños, viajes, y la que nos acompañe a la escuela de la vida…
martes, marzo 15, 2011
Escayola - Sylvia Plath

¡Nunca me liberaré de esto! Ahora soy dos personas:
ésta, completamente blanca, y la antigua, amarilla,
y la blanca es, sin duda, la más importante.
No necesita alimentos, es, ciertamente, uno de los santos
indudables. Al principio la odiaba, carecía de lógica propia.
Se pasaba los días en la cama conmigo, igual que un cadáver,
y yo me asustaba, pues su forma era idéntica a la mía,
aunque mucho más blanca, e irrompible, y jamás se quejaba.
Era tan fría que me tuvo despierta una semana.
Yo le echaba la culpa de todo, pero ella jamás respondía.
¡Qué ridícula conducta, yo no la entendía! Pero ella
guardaba silencio. La pegaba, pero no se movía,
pacifista sincera, y entonces me dije que deseaba mi amor:
comenzó a ser más cálida, y vi entonces sus muchas virtudes.
Sin mí no existiría, por eso me mostraba cariño.
Yo le daba alma, florecía de ella cual rosa
florece de un jarrón de porcelana barata,
era yo quien brillaba, no ella con su pulcra blancura,
como había pensado al principio. Yo entonces
la protegía un poco y ella estaba encantada, era claro
que su mente de esclava la regía.
Yo aceptaba su culto y a ella le encantaba.
Matinal, despertábame del sol al reflejo. En su torso
sorprendentemente albo lucía su pulcra
nitidez, y su calma y su dura paciencia:
mimaba mis debilidades como experta enfermera,
poniendo mis huesos en su sitio, para que se curasen.
Y, así, nuestro vínculo se volvió más firme.
Fue dejando de venirme tan justa, empezó a separárseme.
Yo notaba sus críticas a pesar de mí misma,
como si mis costumbres la ofendiesen de alguna manera.
Dejaba pasar las corrientes y volvióse distraída y lejana.
Y la piel me escocía y se me iba pedazo a pedazo
sólo porque ella me cuidaba con tanto desvío.
Vi por fin el misterio: se creía inmortal.
Quería dejarme, se pensaba superior a mí en todo.
¡Y yo que la tenía a oscuras, apilando rencores,
malgastando sus días al servicio de un semicadáver!
En secreto empezó a desearme la muerte. Y entonces
podría cubrirme la boca y los ojos, del todo cubrirme,
y llevar mi rostro pintado como funda de momia
con la faz faraónica, aunque fuera de barro y de agua.
Y yo no podía arrojarla de mí, se apoyaba
en mí tanto tiempo que me estaba volviendo inmóvil,
habiendo olvidado la manera de andar o sentarme,
por eso cuidaba yo mucho de nunca ofenderla
o jactarme imprudente de mi cierta venganza.
Esta convivencia era igual que vivir con mi tumba:
yo dependía de ella, aunque muy contra mi voluntad.
Solía pensar que podríamos vivir muy bien juntas,
tan unidas estábamos que pudieran pensarnos casadas.
Pero ahora comprendo que no compatíamos, que ella
sería una santa y yo fea e hirsuta, más tarde o temprano
tales diferencias caerían inanes, pues yo recobraba mi fuerza
y un día podría vivir sin su apoyo y entonces
su cáscara huera y muriente lloraría mi ausencia.
lunes, marzo 14, 2011
jueves, febrero 17, 2011
No lo sé…

Porque no me conozco
porque no se dé que me compongo
no sabré que eres
ni si te conozco…
No sé porque la luna no se cansa cada mes de estar llena
porque los arboles dan frutos aunque se pierdan
porque la verdad no siempre se sabe
no sé porque las mariposas no viven unas horas más…
Aun no se muchas cosas…
Aun muchas preguntas por resolver
aun muchas posibilidades sin encajar
Aun no conozco…
Pero conozco que te sucede algo
más que un presentimiento
noto tú cambio…
y se cuando hace frio, y el calor arde
y también se cuando es día y cuando oscuridad total.
La naturaleza tiene sus porque
algunos imposibles de descifrar
pero ella misma nos enseña
a distinguir la diferencia de su ciclo natural.
lunes, febrero 14, 2011
miércoles, febrero 09, 2011
Desvaneciéndome…

Ya no te oigo
ni el sonido encantador de las aves
ni las mentiras ensordecedoras
La boca se consumió en silencio
los ojos que ya no ven
se secaron de tantas lagrimas derramadas
el cuerpo estos brazos, estos pies,
desfragmentándose, cayeron al vacio
Esta mujer no quedo el recuerdo
por que se encargo de que persistiera la realidad
y los amigos, el amor, la familia
las letras, los momentos compartidos
fueron solo supervivencia humana
Lo real fue una noche de luna llena
con la compañía de la lluvia y de las nubes
Realmente sólo fue una noche de invierno
Se olvidaron las gotas
se olvido la luna
se olvidaron las nubes
y me olvidaste
Fingirás de nuevo sentir frío...
martes, febrero 08, 2011
En plena tempestad... CIORAN

Me pregunto muchas veces porqué soy así, porque tengo que ser tan consciente de que la vida es una mierda, que tal como la vivimos, tal como la sociedad nos impone una rutina, unas obligaciones, unas normas, unas prohibiciones,... es difícil vivir, es un sinsentido, esto no es vida, y a veces pienso que para vivir así, mejor no vivir.
Hay quién se pone metas, objetivos, cree en algo: en un dios, en el amor,... pero es difícil creer en algo, sino crees siquiera en ti mismo y en que tiene algún sentido el que cada día te levantes, vayas al trabajo, te conviertas en una especie de máquina durante unas ocho horas y luego vuelta a casa,.... ... ... ... y así día tras día. Nadie está contento y sin embargo no hacemos nada por cambiar las cosas porque no sabemos qué es lo que podemos hacer, no sabemos cual es la solución porque no la hay, la única solución, y aunque parezca absurda, es vivir en una dulce ignorancia, ser un iluso, un estúpido que no piensa ni ve más allá que lo que alcance su mirada. No aspirar a nada más que las migajas del pastel que caigan en tus manos, y ya está, ser un conformista, sin apenas voluntad ni decisión, una especie de marioneta que ni de moverse se preocupa porque ya hay otros que se encargan de ello.
No vale la pena, ¿para qué?... en fin, vivo aburrido y escéptico. ¿La amistad? ¿el amor? ¿la familia?, conceptos que poco me dicen ya, y quizás no sea por desengaños sino porque no creo en sentimientos que son imposibles en una sociedad como esta, o en una vida como esta. El hombre está condenado a no vivir en paz nunca, allá donde vaya, se sentirá obligado a cambiarlo todo y a adaptarlo a su gusto, con la excusa de que es lo mejor. Así va destruyéndolo todo y creando mierda a su alrededor, porque si algo hay perdurable que pueda crear el hombre es mierda: suciedad y basura allá por donde pasa.
No creo que le haya pedido demasiado a la vida, en realidad bien poco, esperaba algo más y ese algo más no ha llegado y no llegará (me temo). Sinceramente me gustaría estar a gusto con lo que tengo, y es eso precisamente lo que quiero pero no lo consigo, siempre quiero algo diferente a lo que tengo y cuando obtengo ese algo distinto (cuando lo logro) parece que ya no es tan bueno como pensaba o parecía, y es cuando miro hacia otro lado (para tratar de olvidar de eso que tengo y que no es lo que yo quería) y descubro que no, que estaba equivocado, que precisamente esta ahí, mi meta, mi objetivo, mis anhelos están ahí, y comienza la lucha otra vez para tratar de obtener ese otro 'caramelo' que he visto, y que llena otra vez mi vida con una ilusión, una nueva meta a conseguir. Pero la magia siempre desaparece cuando lo consigo, en los casos que no lo consigo, esa es la razón de mi malestar, de mi 'desgracia', el no conseguirlo, porque así justifico mi insatisfacción, mi desgana de vivir, mi completa indiferencia ante los acontecimientos. Saber esto y no saber que hacer para solucionarlo es desesperante. Cuando hace años tuve la lucidez de intentar suicidarme, ese creo que fue el momento más pleno y consciente de toda mi vida, el más real y más consecuente. Nada hay en esta vida que pueda llenar este enorme e insaciable agujero negro que anida en mi interior, todo se lo traga y desaparece como si nunca hubiese existido. El Vacío es mi sino y mi sentido de vivir, porque cuando eres joven te engañan con falsas promesas e ilusiones sobre la vida, y nada de ello es cierto. La vida no es gran cosa, además de no darte nada, es simplemente una estancia en una gran mansión, la cual no es más que la estancia contigua ni menos que la otra ni la de más allá,... todas son igual de insignificantes y carentes de sentido, porque no existe ese sentido que nos empeñamos en imprimir a todos nuestros actos y a todas nuestras decisiones. Nada de lo que hagamos va a cambiar nada realmente, nada,... porque nada somos y en nada nos convertiremos, por los siglos de los siglos hasta el final de esta mierda de mundo.
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